La clase de vela, de Kevin

Empezó en Septiembre y fue una de las más divertidas clases que he asistido. Fue la clase en la que conocí y aprendí mucho de mis amigos actuales. Opino que vale la pena. Cada semana por un mes caminé a la clase desde mi piso los martes, los jueves, y los viernes. Teníamos la mejor instructora que se llama Esperanza. Nosotros la llamamos a ella Espe. No quisiera pelear con ella porque ella sabe kárate y es más fuerte que muchos de los hombres que fueron a clase. A pesar de esto, ella era muy divertida y aprendimos mucho de ella. Nos enseñó mucho de hacer vela y los demás no aprendieron tanto como nosotros. No solo no aprendieron nada de las palabras de velas, sino que ni siquiera sabía hacer vela cuando no estaba su instructora. Por el contrario, nuestro grupo era capaz de hacer todo de lo que aprendimos. Nos bañamos en el mar a veces pero por la mayor parte solo disfrutamos el tiempo y los sonidos del mar y los salpicones que el barco hizo.

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